Es el filamento con el que el gusano de seda teje su capullo. Su brillo, su ligereza y su caída no tienen equivalente: abriga en invierno y refresca en verano.
De dónde sale
Casi toda procede de la sericicultura, la cría del gusano de seda, con una larga tradición en Asia.
Cómo se siente
—
Ligera, lisa y con brillo propio.
—
Regula bien la temperatura.
—
Delicada con el sol y la fricción.
Cómo cuidarla
—
Lavar a mano en agua fría o llevar a la tintorería.
—
No retorcer: envolver en una toalla para escurrir.
—
Planchar a temperatura baja, del revés.
En la etiqueta
—
«Satén» y «raso» son formas de tejer, no fibras: pueden ser de poliéster.
—
«Tacto seda» no significa que lleve seda.
—
Mira el forro: a menudo es viscosa o poliéster.
Mezclas habituales
Seda y cachemira
Mezcla natural muy suave, habitual en bufandas.
Seda y algodón
Natural; más fácil de cuidar que la seda pura.